jueves, 30 de noviembre de 2017

CASIDA DE LA ROSA

























La rosa
no buscaba la aurora:
Casi eterna en su ramo
buscaba otra cosa. La rosa
no buscaba ni ciencia ni sombra:
Confín de carne y sueño
buscaba otra cosa. La rosa
no buscaba la rosa:
Inmóvil por el cielo
¡buscaba otra cosa!


__Federico García Lorca__

PRIMER BESO





















A una muchacha cuyo nombre
no recuerdo.



Cuando te besé
(Fue en casa de una amiga tuya
que me gustaba)
era la primera vez que te besaban

Sentí tu cuerpo temblar contra la tierra

Nunca más volví a verte ni besarte
pero cuando te recuerdo
no sé por qué

aún siento tu cuerpo temblar contra la tierra.

BREVE POEMA DE AMOR















Vos sabés que yo
vengo de la melancolía a la melancolía
que confundo todos los lugares
la Plaza del Zócalo
con el Parque Ula Ula
el Danubio con el Lempa
a los niños andaluces con los de Panchimalco
la torre de París
con las de electricidad que daban frente a mi casa
allá en San Martín
cerca de Suchitoto



la verdad es que lo confundo todo
hasta el color de tu pelo
con la espesa oscuridad de los cafetales.

__ Carlos Ernesto García __

NÚMERO TRES






¿Qué es eso que nos marea de nostalgia 
en las fotografías gastadas?
¿Qué nos pone y nos propone incesantes 
interrumpirnos cadavéricos?
¿Qué se sienta a contemplarnos 
al crujir de las lágrimas ardiendo 
en la chimenea marina?

Estas ganas de ahogarnos 
sobre los muebles viejos


_ Gabriel Alejandro Paz _

POR SI ALGÚN DÍA VOLVIERAS...




Por si algún día tu volvieras

Guardé tu foto en un cajón

Y lo llené de primaveras

Curé tu nombre de un millón de cicatrices

Y las coloco al centro de mi corazón

Por si algún día tu volvieras

Dejé las cosas donde estaban

Puse una luz en la escalera

Para que subas a mi cuarto de recuerdos

Donde guardo los pocos besos que quedaban

Si alguna vez alguien te dice que me ha visto

Buscando estrellas en el día

No le hagas caso que yo soy un hombre listo

Y sé que no las hallaría

Lo que yo hago es caminar mirando al cielo

Para perderme en el consuelo de recordarte cada día

Y prepararte en esta absurda y larga espera

Las cosas que te gustarían por si algún día tu volvieras.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA

























Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
Ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

__ Federico García Lorca

BALADA TRISTE


















Mi corazón es una mariposa,
niños buenos del prado!,
que presa por la araña gris del tiempo
tiene el polen fatal del desengaño.

De niño yo canté como vosotros,
niños buenos del prado,
solté mi gavilán con las temibles
cuatro uñas de gato.

Pasé por el jardín de Cartagena
la verbena invocando
y perdí la sortija de mi dicha
al pasar el arroyo imaginario.

Fui también caballero
una tarde fresquita de mayo.
Ella era entonces para mí el enigma,
estrella azul sobre mi pecho intacto.
Cabalgué lentamente hacia los cielos.
Era un domingo de pipirigallo.
Y vi que en vez de rosas y claveles
ella tronchaba lirios con sus manos.

Yo siempre fui intranquilo,
niños buenos del prado.
el ella del romance me sumía
en ensoñares claros:
¿quién será la que coge los claveles
y las rosas de mayo?
¿Y por qué la verán sólo los niños
a lomos de Pegaso?
¿Será esa misma la que en los rondones
con tristeza llamamos
estrella, suplicándole que salga
a danzar por el campo...?

En abril de mi infancia yo cantaba,
niños buenos del prado,
la ella impenetrable del romance
donde sale Pegaso.
Yo decía en las noches la tristeza
de mi amor ignorado,
y la luna lunera, ¡qué sonrisa
ponía entre sus labios!
¿Quién será la que corta los claveles
y las rosas de mayo?

Y de aquella chiquilla, tan bonita,
que su madre ha casado,
¿en qué oculto rincón de cementerio
dormirá su fracaso?

Yo solo con mi amor desconocido,
sin corazón, sin llantos,
hacia el techo imposible de los cielos
con un gran sol por báculo.

¡Qué tristeza tan seria me da sombra!
Niños buenos del prado,
cómo recuerda dulce el corazón
los días ya lejanos...
¿Quién será la que corta los claveles
y las rosas de mayo?.


__ Federico García Lorca

(Abril de 1918)