domingo, 2 de septiembre de 2012

DESIDERATA

 

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda 
que paz puede haber en el silencio. Vive en buenos 
términos con todas las personas, todo lo que puedas, 
sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente; escucha 
a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos 
también tienen su historia. Evita las personas ruidosas 
y agresivas, sin vejaciones al espíritu. Si te comparas con 
otros, puedes volverte vanidoso y amargo; porque siempre 
habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. 
Disfruta de tus logros así como de tus planes. Mantén 
el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; es 
una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del 
tiempo. Usa la precaución en tus negocios; porque el 
mundo está lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues 
a la virtud que pueda existir; mucha gente lucha por altos 
ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo. 
Sé tú mismo. Especialmente, no finjas afectos. Tampoco 
seas cínico respecto del amor; porque frente a toda aridez 
y desencanto, el amor es perenne como la hierba. Recoge 
mansamente el consejo de los años, renunciando 
graciosamente a las cosas de la juventud. Nutre tu fuerza 
espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. 
Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen 
de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, 
sé amable contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, 
no menos que los árboles y las estrellas; tú tienes derecho 
a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el universo 
se desenvuelve como debe. Por lo tanto, manténte en paz 
con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera 
sean tus trabajos y aspiraciones, mentén en la ruidosa 
confusión paz con tu alma. Con todas sus farsas, trabajos 
y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso. Ten 
cuidado. Esfuérzate en ser feliz.

Iglesia de Saint Paul - Baltimore, 1693

No hay comentarios:

Publicar un comentario