
Él no tenía nada y sin embargo lo tenía todo. Atesoraba
en su alma el recuerdo de ella, su aroma, el recuerdo
de su sonrisa y por qué no, el brillo de su mirada
que muchas noches era su única en un mundo
que se había vuelto oscuro desde su partida.
Sus manos tenían tatuadas el recuerdo de las suyas
Sus manos tenían tatuadas el recuerdo de las suyas
y al cerrar sus ojos aún podía sentir su calidez.
Vivía dándole vida a ese tiempo que estuvo con ella,
donde la tuvo entre sus brazos y sintió que le hacía
temblar hasta su propia alma.
No existe soledad cuando se tiene habitado el corazón
No existe soledad cuando se tiene habitado el corazón
y de alguna forma mágica ella seguía con él, entrelazada
en medio de sus recuerdos, haciendo acelerar y detener
su corazón cansado ya por la vida.
Él no tenía nada y sin embargo lo tenía todo, la tenía
Él no tenía nada y sin embargo lo tenía todo, la tenía
a ella atada en su alma; con sus ojos hermosos
y sus manos suaves, desafiando la lógica de aquellos
que se guían por la razón, amándola como el primer
día en que se descubrió enamorado.
No se sienten vacíos cuando se tiene llena el alma,
No se sienten vacíos cuando se tiene llena el alma,
cuando se tiene un minuto o una eternidad envuelto
en el amor, en ese amor que crea raíces, que vibra,
que toca el corazón y hace brotar lágrimas. Es verdad,
él no tenía nada y sin embargo lo tenía todo...
Ale Barajas
Ale Barajas
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