
Hermoso ver la lluvia salpicar
caer en miles, no millones quizá,
gotas pequeñas en veloces caídas,
caídas donde la gente busca como taparse,
escapar tan solo escapar, ese día
mientras salpicaba en el mar las miraba
deje de jugar unos segundos con las olas,
para ver las gotas caer minuciosamente,
lentamente, fragmentada hermosa,
desde el alto cielo a combinarse
con el azul del mar, lluvia cálida, lluvia
trasparente como cristales desmenuzados
que a la vez bailan entre ondas danzando
al nivel del mar, de las miradas de reflejos
interrumpidos, como arte abstracto,
como música ligera, suave pero velos,
se dilatan las pupilas para poderlo apreciar
de otra forma, en otra frecuencia, en otro son,
todos se refugiaban de la lluvia, lluvia que alerta,
que ciega y sosiega a la vez, corran corran tápense!!!
acaso no están en la mar? Es gracioso, curioso
es música en mis oídos mientras la gente
me observaba como loco, bajo la lluvia jugar
en el mar en zona segura, escuchando las olas,
ver las aves en picada hacia el agua,
contar las gotas al caer perder la cuenta
y volverlas a contar, nadando y sonriendo
como hacía mucho no lo hacía, tápense,
que en el mar juego solo, que la lluvia
es mi compañía, las gotas un gran concierto
y las olas y ondas del mar, el mejor arte,
los mejores aires entre sueños y realidades
entre mi soledad y el compartir con la mar,
conciertos de gotas y formas que se estrellan
dramáticamente para unirse con el
cantidad, transparencias, que vuelven
que brillan, azules se forman en plena tempestad.
Matizando Ironías
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